Regresamos del centro de KeyWest con el pecho henchido de alegría, el vino blanco dulzón se había ya mezclado y viajaba con los hematocitos bloqueando el oxigeno al cerebro, ayudando de esta forma a los efectos del júbilo inducido por la segregación de dopamina en la corteza frontal.
Satisfechos y un poco calamocanos subimos a las habitaciones conectadas que creaba una ilusión de apartamento.
Las bicicletas fieles ahora reposaban contra las paredes, cada cual buscaba un sitio donde estuviera cómodo por el resto de las dos noches que pasaríamos en ese lugar. Como una vela vieja se fueron apagando todos presas del cansancio, del madrugonzazo, de la relajación inducida por la satisfacción de haber concluido nuestra improbable meta y del simple placer de estar con los amigos.
_Basta de Prosa a qui va un poema:
Memorias hoy en día lejanas
Como las millas al sur que recorría la caravana,
De desayunos en Wendys con tortilla de huevos, salchichas prohibidas,
Panqueques y jugos de naranja.
Sábado con lluvia copiosa cercana y lejana,
Acompañada
Con caminatas vigorosas y fotos al borde de la playa.
Día de compras en el mercado, preludio al dominó y a la partida tardía de cartas, azarosa y para mí, afortunada.
No me quejo,
Me pagó el viaje, la comida y la cama,
Ligaba todo, desde el bluff hasta full de ases servido
Flanqueado por pareja de reinas soberanas.
Noche fraterna de confesiones en que ninguno callaba,
Supimos de un sobrenombre dulce como una chupeta
Con sabor a mango,
Desplegándose como una seguidilla con plan de negocio y con propuesta.
Aprendimos de los misterios de la noche primero joven y pronta vieja,
Explicamos a los neófitos de las desventuras que aquejan
A aquel que la postura de chivito en barranco intenta.
Conocimos de un antídoto para la prolongada dolencia de Príapo, procurado por el brandy capa negra.
Nos instruimos que el miércoles es
El día escogido de la semana,
Siempre y cuando diga que sí, la hembra que es nuestra dueña.
Comprendimos que nuestras risas de alegría, forjaban
Camaradería y aprecio,
Sensación de libertad de caminar por la calle principal orondos,
Creando nuevos recuerdos siempre imborrables, en el carro, la carretera o la parrilla de Julio
O en cualquier parte.
Fortalecimos los lazos de la amistad a la vez que saboreábamos helados costosos,
Nos regocijamos, tan solo sintiendo las caricias del viento mientras disfrutamos la vida con el rodar de las bicicletas
Mientras estemos juntos en sitios cercanos o remotos.